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sábado, 31 de marzo de 2012

Sacrificaban Personas a “La Santa Muerte” para Riquezas, Salud y Protección

SILVIA MERAZ MORENO
RAMÓN OMAR PALACIOS MERAZ
FRANCISCA MAGDALENA “NENA” BARRÓN MERAZ
GEORGINA GUADALUPE “COKI” BARRÓN MERAZ







ZOYLA ADA SANTACRUZ IRIQUI
EDUARDO SÁNCHEZ URIETA
CIPRIANO MERAZ AGUAYO


Alfonso CAMPOS-RUBIO

HERMOSILLO.- Con el objetivo primordial de recibir dinero, salud y protección, los integrantes de la secta satánica, adoradores de “La Santa Muerte”, planearon y ejecutaron el sacrificio de tres personas, dos menores y una mujer adulta, relacionados familiar y amistosamente con sus victimarios, en cuyos planes participaron los integrantes de una familia, de 15 a 83 años, en hechos ocurridos en Nacozari de García, se informó en la PEIS al ser presentados sus integrantes a la opinión pública.
Dichas personas, se indicó, participaron activamente en los homicidios perpetrados con ferocidad perpetrado en agravio de quiénes en vida llevaran los nombres de Cleotilde Romero Pacheco, de 44 años, quien era amiga la lideresa del grupo, ultimada en diciembre de 2009; Martín Ríos Chaparro (10), hijastro de Eduardo Sánchez Urieta con otra mujer, ya que actualmente es el concubino de la anterior mencionada, asesinado en julio de 2010, y Jesús Octavio Martínez Yáñez, de la misma edad que el anterior, hijastro de Martín Iván Barrón Meraz, quien es hijo de la jefa de la banda, ultimado en este mes.
Por cuyos hechos se detuvo a Silvia Meraz Moreno, de 44 años, originaria de Hermosillo y lideresa de la banda de adoradores de “La Santa Muerte”; presunta líder del grupo; así como a sus hijos; Ramón Omar Palacios Meraz (28), del poblado Miguel Alemán; Francisca Magdalena Barrón Meraz (a) “La Nena” y Georgina Guadalupe Barrón Meraz (a) “La Coki” (21 y 20), de Nacozari; Zoyla Ada Santacruz Iriqui (45), de Bacoachi y concubina de uno de sus hijos; Eduardo Sánchez Urieta (39), de Hueyapan de Ocampo, Veracruz y amante de la jefa de la banda; además de su padre Cipriano Meraz Aguayo (83), de Ciudad Madera, Chihuahua y hasta su adolescente hija, de quince años, Silvia Yahaira.
Asimismo, se indicó que lo anterior fue descubierto tras de indagar sobre la desaparición del pequeño de diez años, Jesús Octavio Martínez Yáñez, hijastro de Martín Iván Barrón Meraz, reportadas en los primeros días del presente mes, lográndose obtener el dato de que fue sacrificado en un rito de adoración a “La Santa Muerte”, con el objetivo señalado, ya que lo anterior les traería a sus creyentes grandes beneficios, tanto riquezas, como salud y “protección” para que sus crímenes no fueran descifrados por las autoridades.
La lideresa del grupo delictivo convenció con esos fines a sus hijos Francisca Magdalena, Georgina Guadalupe, Ramón Omar y a Silvia Yahaira, su padre Cipriano; además de su “nuera” Zoyla Ada y su respectivo concubino, Eduardo.
Posteriormente y bajo la directriz de Silvia Meraz Moreno, procedieron a perpetrar el primer asesinato en perjuicio de su amiga Cleotilde, a quien degollaron para agradar aún más a “La Santa Muerte”, ya que de esa forma les indicaría donde estaba el dinero que deberían de robar para beneficiarse; para luego reiterar el mismo procedimiento contra los dos niños, enterrándolos en un radio de cien metros en la salida oriente de Nacozari de García.
Donde los primeros restos fueron hallados con signos de haber sido calcinado el cadáver; mientras que los óseos del segundo cuerpo fueron encontrados en el lecho de un arroyo y el tercero enterrado bajo una losa de concreto, colado con el fin de evitar que emanaran los fétidos olores, dejándoseles internados en las celdas a disposición de la AMPFC correspondiente, se añadió.

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